Cada año, 50.000 menores en España ven cómo sus padres dividen sus caminos a través del divorcio o la separación. Muchos niños conocen el significado literal de esas palabras, que poco a poco dejan de ser tabús. Sin embargo, una cosa es que sepan lo que es un divorcio y otra distinta que comprendan lo que supone el divorcio de sus padres. Las dificultades y el sufrimiento que suelen desencadenar estos procesos provocan que los hijos sean a menudo los grandes olvidados. Lo paradójico es que esto puede suceder incluso cuando los progenitores están especialmente preocupados por ahorrarles todo el dolor posible. Como los niños, los adultos podemos saber qué es un divorcio, ser capaces de no encajarlo como un estigma; pero eso no nos prepara para las turbulencias emocionales que produce.

La parte del divorcio que afecta directamente a los hijos exige mucho más que prudencia y buenas intenciones. Es preciso alcanzar acuerdos, establecer límites y marcar unas normas que todos los implicados puedan respetar. La cooperación entre cónyuges resulta complicada en la mayor parte de separaciones, pero es la única opción si queremos evitar que los menores sufran de forma innecesaria. Para darles ayuda y apoyo en esta etapa es fundamental sellar un pacto sobre cómo gestionar el divorcio ante ellos. Uno de los primeros pasos a dar es también uno de los más difíciles: transmitirles la noticia.

Claves para comunicar la noticia del divorcio a los niños

Muchas parejas nunca se sientan a hablar con sus hijos sobre su separación. El miedo a herirles les paraliza y se dejan llevar por los acontecimientos. Lo fían todo a que los niños asuman la situación y acaben adaptándose. Aurora Sastre Ubierna, psicóloga experta en ansiedad y estrés, desaconseja hacerlo de este modo. En el curso «Separación responsable» insiste en la importancia de mantener una charla sobre el tema. "Hay que darles la noticia, independientemente de la edad que tengan. Debemos informarles de lo que pasa en la familia. Si los padres no cuentan nada, los niños no tienen explicación, información ni palabras, no saben qué ha ocurrido en su familia, que es su referencia", explica.

Es primordial crear un espacio lo más seguro posible a la hora de transmitir la noticia a los más jóvenes. Aurora ofrece una serie de pautas para lograrlo. Por ejemplo, recomienda anunciarles la charla con cierta anterioridad, haciendo hincapié en que se va a abordar un asunto relevante. El aviso les ayuda a estar mejor preparados en el plano emocional. Además, es mejor que todos los miembros del núcleo familiar estén presentes en esa reunión, tanto progenitores como hermanos. De este modo se da consistencia al mensaje esencial: la familia no se rompe, se transforma.

Usar con claridad los términos 'separación' y/o 'divorcio' también cuenta. Tal como explica Aurora Sastre, las palabras les proporcionan herramientas para manejar la situación. Es por ello que la sinceridad es innegociable. Si una de las partes de la pareja no tiene intención o posibilidades de seguir siendo parte de la vida de sus hijos, no debe amortiguar el golpe haciéndoles creer lo contrario.

La importancia de la disponibilidad emocional

Una vez transmitida la noticia, los padres deben mantenerse alerta. No siempre lo hacen de forma instantánea, tampoco tienen por qué ser claros y directos, pero de un modo u otro los niños acaban expresando sus sentimientos. El papel de los adultos es sostenerles a nivel emocional. Los hijos necesitan que sus padres les ayuden a superar el trago, que escuchen y validen sus sentimientos. En otras palabras: que estén disponibles, que les acompañen, que les hagan ver desde el primer momento que no son culpables de la separación. No tienen por qué sufrir más consecuencias de las inevitables. Los niños deben mantenerse al margen de los conflictos de pareja, pero al mismo tiempo deben ser partícipes activos en la configuración del nuevo esquema familiar.

Las separaciones y los divorcios son procesos complejos y con frecuencia dolorosos. Afectan profundamente a las vidas de todos los miembros de la familia y lo hacen desde varios ángulos distintos, algunos de ellos sorprendentes e inesperados. Prestar atención a cada uno de esos aspectos es la única manera de superar la etapa de forma saludable. El curso «Separación responsable» te proporcionará la información que necesitas para afrontar un divorcio desde el conocimiento, la sensatez y el respeto. De la mano de la abogada Miriam López y de la psicóloga Aurora Sastre, profesoras del curso, conocerás paso a paso todas las repercusiones jurídicas y emocionales que tiene el procedimiento. Porque cuando el camino es difícil, cada pequeño paso es importante.

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